Alguna vez llegue a querer
a alguien demasiado, solía decirle que lo quería, que lo extrañaba y muchas cursilerías
más, le dedicaba canciones y escribía poemas para él.
Alguna vez fui una chica
sensible que dio lo mejor de sí, “la típica chica cursi”, alguna vez no tuve
miedo de decir “te quiero” pero es entonces cuando comenzó el juego de los
sentimientos.
Entregue lo mejor de mí, él
sabía que yo lo quería, pero nunca fue sincero con lo que sentía, me mintió, me
lastimo y me dolió.
Mucho tiempo después conocí
a alguien. Él llego a ser muy especial en mi vida e igual lo llegue a querer
demasiado.
Para este entonces ya no
era la misma, era más fría, menos cariñosa y menos expresiva.
En ocasiones quería decirle
te quiero o darle un abrazo, pero sentía raro, quizás era miedo. Si, podría ser
miedo de nuevamente entregar lo mejor de mí y que al final nuevamente me fuese
a dañar, nada lejos de la realidad.
Sé que muchas personas me
llegaron a juzgar en mi última relación, lo cual era bastante hiriente, solo
porque simplemente no hacia las típicas “cursilerías”, entonces yo me pregunto ¿alguna
vez alguien se tomó la molestia de pensar el trasfondo de porque yo era así?
Demostrar un sentimiento
con afectos para mí es muy difícil, porque cuando lo hice de alguna manera
alguien se burló de mí y esa chica linda, cariñosa, sensible y expresiva desapareció.
Sinceramente esto no me
hace sentir muy bien, ¿acaso piensan que soy de hierro? Yo también siento, también
lloro y también me pregunto el ¿Por qué?
Yo no elegí ser así, cuando
menos lo espere, ya era así.
No quiero conocer a nadie más
que me haga daño otra vez, no quiero caer de nuevo en el juego de los
sentimientos, tener que sentir algo sinceramente y al final tener que terminar
llorando, nuevamente.
En resumen:
Alguna vez yo quise mucho a
un chico que no fue sincero con sus sentimientos, me lastimo, pasó el tiempo, conocí
a alguien más y nuevamente la historia no tuvo un final feliz. Fin.
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