Hace dos años,
termine no muy bien una relación de casi un año, la cual creí que nunca
lograría superar por lo sucedido, fue difícil más no imposible y logre apagar
cada sentimiento que aún quedaba hacia él. He de admitir que a pesar de todo me
quedo esa “espina” que aun duele, lo cual es por el hecho de pensar que me
llegue a suceder lo mismo otra vez.
Durante estos años
aprendí diferentes cosas, pero desafortunadamente no gracias a algo bueno. Al
principio obvio aun extrañaba y quería a mi ex novio, pero con el pasar del
tiempo yo sabía que era momento de dejarlo atrás y continuar con mi vida. Pero
nunca me imaginé al lado de alguien más.
A principios de
este año aprendí que yo tenía que decidir si aún quería seguir atada a él o
dejarlo por completo atrás, lástima que lo que me llevo a pensar en eso fue
justamente una decepción con un chico que me gustaba; él no era lo que yo
imaginaba y al final regreso con su ex novia.
Por las malas
experiencias que ya había tenido, termine peor, me amargue por completo en el
aspecto “sentimental” y sentí una gran repulsión hacia los hombres y sus
“cursilerías”.
Tenía tanto
miedo de volver a tener otro noviazgo, querer tanto a esa persona y que al
final fuese una gran decepción; arriesgar todo para nada.
En muchas
ocasiones lloraba tanto, me sentía tan mal por ese miedo que me aprisionaba,
ese mismo que no me dejaba creer en algo sincero. Lo único que pensaba era que
si lo intentaba con alguien, ese “alguien” se terminaría cansando de mi o
simplemente me cambiaría por otra, pero y como no sentirme así, si ya antes me había
pasado.
Hace ya más de
tres meses, por ciertas circunstancias que surgieron de la nada, conocí a
alguien. Él era el único de su clase que siguió hablándome y buscándome. De la
nada con él surgió algo que no sabría cómo llamarlo, tipo “noviazgo informal”,
lo cual me llevo a entrar en un área de “confort” por así decirlo. Era algo en
lo cual no tenía que involucrar sentimientos y de esa manera me cuidaba a mí
misma de que no me hiciera daño, lo cual sé que no era lo mejor. Siempre quise
hablar con él, definir qué era lo que teníamos, pero nunca pude hacerlo, no sabía
cómo, hasta que al final logre notar que inconscientemente no quería tocar ese
tema, porque si él me llegaba a pedir que fuese su novia, yo no podría
responderle, puesto que aún estaba llena de miedos, dudas, inseguridad e indecisión.
Debo admitir que
después de quedar tan decepcionada, con él me sentí diferente, era algo que yo
no entendía.
Ayer hice algo
que nunca pensé que algún día haría, le pregunte si quería ser mi novio, a lo
cual respondió con un sí. Sé que es algo que normalmente hacen los hombres,
pero no me importo, lo más extraño es lo que dijo momentos después que fue: “te
digo algo raro, hoy tenia pensando decirte que si querías ser mi novia”, fue
algo que honestamente me dejo sin palabras.
La verdad aún estoy
llena de miedos, dudas e inseguridades, pero adquirí valor para arriesgarme a
pesar de todo y yo no sé si esto vaya a resultar un desastre o qué, pero tome
la decisión de tener algo con él. No quiero vivir toda mi vida llena de miedo y
negarme a la oportunidad de tener algo con alguien, por eso es que me atreví a
pesar de todo...
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